viernes, 16 de julio de 2010

Enlaces bibliográficos:

http://chasqui.comunica.org/79/pisani79.htm

http://www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&ID=1862

http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12037295517835940765213/020769.pdf?incr=1

http://es.wikipedia.org/wiki/Cibercultura

http://www.naya.org.ar/congreso2000/ponencias/Ricard_Faura.htm

http://www.cibersociedad.net/textos/articulo.php?art=98


“Ojos que no ven……”
Es la falta de censura el gran atractivo que posee internet?
Realmente hay falta de censura? Qué tan libres, qué tan controlados estamos en la Web? La verdad es que somos tan libres como controlados, un control que va de menos a más, que emerge como un organigrama que desde lo más básico de su estructura encontramos el control al usuario en su libertad de interacción con la red, en donde importa el qué dijo y a quién se lo dijo, como prueba de aquello tenemos un ejemplo bien concreto y cercano: u-cursos, lugar donde el alumno al ingresar ya está siendo observado, se quiere ver cuántas veces entró, por dónde se movió, qué comentó, qué descargó.
Más arriba de este esquema encontramos un control que pretende armar la información a través de la caracterización del usuario, en donde ya no es sólo lo que dijo, sino que el contexto dónde éste se desenvuelve; entidades bancarias, casas comerciales, aseguradoras, entre otras, empeñadas a saber quienes somos, por dónde nos movemos, de cuánto disponemos con el fin de saber si somos fiables o no, entiéndase solventes, consumistas y saludables respectivamente (variables que me condicionan como cliente).
Mención aparte debo hacer a lo que puede caer dentro de la categoría, pero por una necesidad de estrategia económica, como lo es el control de la geografía física como punto de referencia para la geografía virtual ya que los poderes adquisitivos y las necesidades no son los mismos ni entre países ni entre ciudades de un mismo país. En ciudades como Santiago, por ejemplo, en donde las clases sociales tienen una determinada sectorización por comuna, el comerciante virtual hace provecho de esto para ver dónde puede ofrecer su producto y dónde no, es decir, dónde puede sacar un real beneficio con su venta, o en qué espacio físico hay mayor densidad poblacional que pueda estar necesitando de ese producto para llegar a ellos con su aviso.
Continuando más arriba de la estructuración encontramos el control a la libertad de expresión y a la información potencial que pueden recibir determinados países desde el exterior respecto a lo que está ocurriendo dentro de ellos. Es lo que pasa en países que bloquean el uso de ciertos sitios Web por dar acceso libre a contenidos calificados como prohibidos para la cultura que representan, o más incluso, países como Corea del norte o Cuba que simplemente han llegado a impedir el que sus ciudadanos tengan acceso a internet?


Ahora, esta información, de que se está sumido bajo un control, es de conocimiento de los usuarios del ciberespacio? Da la sensación que no, pero tampoco está censurada, está al alcance de todos es cosa de buscarla y por decepcionante o no que se vea, éste al parecer, es el costo que debemos pagar por entrar a un lugar tan absorbente como lo es el mundo virtual; total mientras no veamos el ente controlador ni éste interfiera en nuestro diario vivir, hagamos cuenta de que simplemente no está y sigamos disfrutando de este mundo que hasta el momento nos trae más beneficios que problemas. En mi opinión personal la verdad es que no deja de asustarme el hecho de que los movimientos de los usuarios estén siendo observados, pero porqué no mejor asumir este control como una especie de resguardo hacia nosotros mismos y tomar un posible argumento de la contraparte ante su proceder como “el que nada hace, nada teme…”

Imágenes:

http://www.generaccion.com/usuarios/21812/herramientas-ciberdisidencia-como-saltarse-censura-internet


http://cnpcaracas.org/?p=5753

“Un llamado de atención….”
La emergencia de ciberculturas y nuevas identidades puede estar respondiendo a una necesidad de las personas, jóvenes y no tanto, de encontrar en el espacio virtual lo que no pueden encontrar en el espacio físico por donde se desenvuelven. Un lugar que permita interactuar con sus pares, expresar sus necesidades, el poder “gritar” quién se quiere ser y/o sentir, crear estilos de vida y de comunicación que quizás les acomoda más. Un mundo que buscan y que no le es impuesto por una sociedad real, un espacio en donde puedan llamar a hacer conciencia sobre lo que está ocurriendo en un espacio físico lejano.
Es así como uno puede ir encontrando una variedad de personajes en busca de una identidad quizás perdida, quizás nunca encontrada.
En respuesta a esto se puede ver cómo han emergido distintas formas de interacción en la red, una de ellas hace referencia a las creaciones de blogs; verdaderos diarios de vida basados en un anonimato público en que los usuarios comparten sus actividades, pensamientos, intereses, fotografías y todo lo que pueda ser subido. Creación de wikis, donde cualquiera puede idear, complementar o modificar el contenido de la información de la que se está haciendo uso. El nacimiento de redes sociales como facebook, twitter, (por nombrar algunas) donde todo el que quiera ser parte puede tener una lista interminable de “amigos”, formar grupos propios o formar parte de grupos los que se organizan para alzar la voz y tomar fuerza para hacer un llamado a tomar conciencia sobre determinado ideal como el terminar con la caza ilegal de ballenas; la lucha contra el racismo; los derechos de la mujer, por poner algunos ejemplo, en donde se conoce bien el propósito, pero no los efectos que puedan tener en el colectivo no participativo de estos.
Para complementar lo anterior, destaca la creación de un lenguaje original basado en una simbología que compendia en dos movimientos del teclado lo que se quiere decir respecto al estado de ánimo del usuario :)




Cómo no mencionar las cantidades de adictivos juegos virtuales a los que se puede acceder, en donde el cibernauta es, a través del uso de avatares el amo y señor de la historia y que su “futuro” depende del tiempo que se le dedique a éstos y sus habilidades.
Así podemos ver, una infinita gama de oportunidades que el usuario puede tomar o dejar según sus intereses, una mezcla de complicidad por parte del navegante y de los intereses comerciales que están en juego detrás de éstos, una especie de mutualismo interactivo que cada día, dado la vertiginosidad de crecimiento del ciberespacio, se debe ir reinventando para no “desaparecer”, en otras palabras, para no perder al usuario, evitando que tome otros rumbos de mejor oferta.
Ahora, ante todo descrito y que suena como un mundo de fantasía, vale la pena preguntarse si este tipo de socialización de la cual se está siendo partícipe (unos más, otros menos) posee un límite y si así fuese cuál sería? Se correrá el riesgo que mientras más se interactúe en la Web, más antisociales no volvamos? Por otro lado, qué seguridad se da al usuario ante el exceso de confianza que éste deposita con su propia sobre exposición? En otras palabras, cuando la oferta y las tentaciones son tan múltiples como variadas, cómo se logra controlar un ente tan diverso como lo es internet?








Imágenes:
http://1001juegos.blogspot.com/2010/01/lol-cat-escape.html
http://blogs.vandal.net/68422/va/11-2007